lunes, 21 de septiembre de 2020

Resiliendo aunque muera


  













Me contaron mis abuelas que la guerra siempre ha estado

 torturando seres vivos, maltratando a los niños,

mutilando a las mujeres,

 escupiendo nuestros huesos.


 

Yo no quiero que me maten ni asesinen nuestros sueños, yo solo quiero hermano que me abraces lento y cuides mi sonrisa.  No quiero dolor. Temo que mi vida sea arrebatada, temo que fracturen mi cráneo, mutilen mi cuerpo y ahoguen mi lucha; no quiero encontrar en la puerta de mi casa balas impuestas por pensar diferente y exigir justicia frente a la impunidad.  ¡No, no, no!. No me puedes obligar a actuar como una asesina que aplaude la barbarie del estado o es indiferente a la represión que por décadas hemos vivido. Yo no soy eso y no me maten…  pero si muero, si me asesinan por ser mujer, a mis hijos no les suelten la mano.   


En dedicatoria a los líderes y lideresas sociales asesinados (campesinos, afrodescendientes, sindicalistas y ambientalistas) durante la pandemia en Colombia.

                                                                                                   Solanyi Sanchez


Foto tomada en Palmira Valle por Rodas Vargas


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Sol mayor

Estaba bajo la ducha  Tenía el alma desordenada  El cabello enredado Los pies pulcros  Mi ojos  Ni que decir, ellos habitan incertidumbre, p...