martes, 5 de enero de 2021


 Nupcias con la muerte 





“oooreemoos por el fin de la pandemiaaa, amen” 


Las campanas y las sirenas para esta época solo nos hacen recordar que el tiempo existe,  tal vez nos aterrizan para que paremos a preguntarnos cosas como: ¿Qué hora es? ¡me cogió la tarde! ¡no me ha rendido el día! Y así, lentamente nos siguen manipulando con un simple sonar de campanas para que vayamos como borregos a una iglesia que solo práctica la hipocresía y alienta a ser violentos. Me pregunto por qué no suenan las campanas anunciando situaciones reales como “mataron a una mujer, violaron a una mujer, masacraron nuestros líderes, explotaron nuestras tierras, no,  eso definitivamente no pasa, todos los putos días suenan las campanas anunciando que tienen el poder, que nos queman vivas, que  imponen a una niña mujer violada que tenga hijos, que son felices sembrando culpas. ¡La culpa no existe! Pero ahí estamos siguiendo al misógino, violador, proclamador de paz. Ayer sentía mucho dolor, la ley no nos salva, la ley aporta una bala, un machetazo, una burla a cada uno de los sentimientos, sensaciones e injusticias; ellos alaban la maldad y la depositan en cuatro paredes llamándole confesión. En fin, indolencia para con los pobres y vulnerables. Me agotaron las campanadas que convocan a dar gracias al señor, pero aún no entiendo qué agradecen, ¿será por los asesinatos? ¿será porque hay más niños con hambre? Sí, tal vez eso agradece.  Se trata de la celebración y el agradecimiento a un dios por ver que mujeres se arrodillan ante una mentira rogándole a la querida muerte para que las lleve por ser mujeres. 


Escrito por: 

Solanyi Sánchez

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Sol mayor

Estaba bajo la ducha  Tenía el alma desordenada  El cabello enredado Los pies pulcros  Mi ojos  Ni que decir, ellos habitan incertidumbre, p...