Y de cafés a casos clandestinos es la excusa perfecta para verte.
El café al que le tuviste miedo tocó suave la puerta, e ingreso sin preguntar, ese café con notas dulces, agrias, amargas no es un café de origen, es un cafe especial, la taza colorida, ¿y la compañia? Yo.
Música mística, música social, música salvaje, música pasional y bueno música que me traslada al pasado al presente, quizá al futuro, pero que va no hablemos del futuro, me gusta el pasado porque ya estas en el, y el presente porque sigues aquí.
De café y casos clandestinos que me dan el derecho de acariciarte, de seducirte, de sentirte, y de escribirte poesía,
De café a casos que se mezclan con la lluvia y el viento, bienvenido el viento que es el único testigo y confidente de estos encuentros clandestinos y será el testigo para cuando te marches o me marche.
Será la lluvia la que esta hoy presente quién te llevara siempre mis besos y caricias mientras no estes cerca, serán los rayos que están brindando un concierto afuera de tu casa con notas musicales
Do re mi fa sol
Esa lluvia que verás caer cuando estemos viejitos y me recuerdes con tu sonrisa, permanecerás como el café, los casos y la lluvia.
Mi risa inocente y yo estamos ahora mismo en un café haciéndole honor a esta escritura melosa e ingenua.
Yo creyendo que la escritura me salva y tu dejandote enredar con mis sentires, también ahora mismo tengo mis pies, mis zapatos, mis medias mojadas, según la matemática, el resultado es enroscarme en tu cuerpo para calentar un poco la piel, pues mi sentir es una fogata.
Y bueno seguiré buscando casos y cafés clandestinos contigo .
Escrito por Solanyi Sánchez