Y si no camino más a mis pies le saldran callos,
A mis pies se les olvidará caminar
Y si no habló, se me olvidará hablar.
Y si no salgo de la cama se me olvidará que debo salir a cosechar sueños.
Duele
Caminar, hablar y cosechar
Pero duele porque hay miedos.
Soledad.
Y cansancio
Por eso ya no lloran los guaduales
No arde la digna rabia
Simplemente me entrego al baile de la oscuridad que hay debajo de mi cama.
Este es un día de esos.
Un 26 de diciembre, que lo único que me provoca es escribir, pero no se que.
Reir pero no se de que.
Sentir pero no se que.
Y saben qué, también se vale.
Mis gatos me miran, me consienten.
Y están tranquilos
Saben que tengo claro las instrucciones para no suicidarme.
¡Ya preparé arroz!
Escrito por:
Solanyi Sánchez