Alejandra pisarnik decía que tenía que hervir la sangre para escribir.
Llevo días, muchos días, tratando de escribir todo absolutamente todo lo que me ha dolido ser activista, he perdido la cabeza, el auto cuidado, cada segundo a dolido.
No se si ha valido la pena.
Pero... En el momento que asumí este camino he sentido que la vida corre, que yo no me escucho, incluso he sentido que moriré antes de lo que estaba escrito, a las personas como yo le dice la gente que se busca la muerte.
¿Cuál sentimiento causa la indolencia?
En este escrito que no soy capaz de llevar como un hilo conductor y que si no es así, escritores por ahí me señalaran, empezaré a escribir con el desorden de mi mente.
... Me han descubierto hablando sola.
Organizando mi agenda, conversando conmigo, ¿para dónde voy?, ¿qué sigue después de lo que acabo de hacer?, ¿cuánto tiempo tengo?, ¿qué hora es?, ¿qué compromiso sigue?
¿Será que el de defensoría ya activo la ruta?
¿Será que la personera si llegó a trabajar hoy?
¿Será que hoy a cambió de insultar a todo aquel o aquella que es política, la gente va a leer, votar y hacerse responsable del territorio que mismos han abandonado?
¿Será que la gente va dejar de pedir que le paguen el voto?
¿Será que el corrupto dejará de ser sínico?
¿Será que la profesora de mi hijo, va dejar de ser tan re victimizante?
¿Será que la gente va dejar de llevar todos los benditos y putos días la basura a la esquina de mi casa?
¿Será que los machos dejarán de violar las niñas?
¿Será que esas señoras mojigatas, asolapadas, sometidas van a dejar de criticar la autonomía de las mujeres?
¿Será que en la casa de la cultura algún día van a crear arte?
¿Será que el Alcalde dejará más hundido el pueblo?
¿Será qué las mujeres que tienen medida de protección amanecieron vivas?
¿Será que dejará el fulano que fué concejal de amenazar a la ama de casa?
¿Será que?
O será que yo soy...
¿Bueno y yo que soy?
Este cuento sin esfuerzo porque estoy agotada.
O quizá un cuento con esfuerzo porque tengo esperanza, en fin...
Que critiquen, mi cabeza esta congelada.
Escrito: Solanyi Sánchez
