… y un día me
preguntaron: ¿por qué apoyas el aborto?
Mi respuesta:
Tengo dos hijos,
maravillosos, que estoy educando y amando con mi ser, mas por no tener la información
correspondiente sobre sexo, desde niña desconocía sobre sexualidad responsable,
sobre derechos sexuales reproductivos. No fui responsable con ella, quedé
embarazada muy joven, y debido a cargas morales y estructuras patriarcales sobre
el derecho a decidir, tuve mi primer hijo.
Sumado al
pensamiento de una familia que se compone de un hombre, una mujer, hijas e
hijos. Tenía miedo de perder un hogar… y cuán equivocada estaba. Aplacé mis
sueños, proyectos. Simplemente, tenía una “familia”.
Yo… me sentía perdida,
sola, confundida. Algo no tenía sentido, peor aún, seguía atrapada en eso y continué
trabajando por mantener un hogar…
Tuve otro bebé.
Ya con dos hijos y tan solo 24 años, seguía sola y confundida.
Noches sin dormir, día tras día trabajando sin descanso para mantener mi “familia”,
pero no mantenía mis sueños, no trabajaba por ellos. No me encontraba conmigo,
no indagaba qué me faltaba para ser yo.
Aguantaba infidelidades,
maltrato psicológico, violencia de mí, para mis hijos. Nada, nada estaba bien. No
es justo traer hijas e hijos al mundo a sufrir violencias familiares,
estatales, a pasar hambre; todo era un círculo vicioso, un día más, era un día
más de pobreza…
… negándome a ser
yo, maldita sea, no reaccionaba. Ya los había parido, no podía abandonar ese amor,
ni esos niños, que nada de culpa tienen. Afortunadamente seguía siendo artista,
muy inconstante, pero seguía rodeada de mujeres y personas bellas que me
enseñaban cada día el amor a mí misma.
Comprendí que una
familia es diferente, que puede ser yo y mis hijos…
No fue fácil,
porque después de esta reflexión, me separé. No solo de un hombre que no le
aportaba nada a mi vida, también me separé de miles miedos, de señalamiento, y
otro sin fin de cosas. Iba y voy e encontrando el camino que permite liberarme
de prejuicios e inmoralidades incoherentes. Es un hecho, soy mamá. Ya nacieron
y debo orientarlos, que no sean unos patanes irresponsables, y como mínimo,
acompañar sus sueños, porque la historia no se puede ni se debe repetir.
Por eso hoy en día
pido a las mamás dejar prejuicios y contarles a sus hijas e hijos lo importante
que es la sexualidad responsable; sepan que sobre sus cuerpos no decide nadie
más que ellas, no las pueden tocar. Sin su aprobación, no pueden permitirlo. Que
no tienen que parir bebés si no son deseados. Que debemos cumplir sueños, que debemos
evitar ser violentos con una y con las hijas e hijos que ya están.
No sabíamos qué
hacer desde el momento en que salió positiva la prueba.
Hoy pido, a todas
las mujeres del mundo, deben educarse y enseñar a las niñas sobre el derecho a
decidir, desprenderse, desprendernos de esos “hombres” (estado, profesores,
esposos, amigos, novios) que nos violentan y nos sumergen en lo más hondo.
¡Nosotras, no somos máquinas! ¡Nuestro
legado en este mundo no es parir hijos porque sí!
La maternidad
debe de ser deseada, o no ser. Por no tener el derecho a decidir, mi mamá tuvo
tres hijas y un hijo. Aguantó a un tipo que la maltrataba. Tanto fue su miedo y
confusión que terminó abandonando dos de sus hijas, una de 4, la otra de 2. Yo
era la de 2. Ella no tenía cómo mantenernos, pero ella necesitaba escapar de la
lengua de vecinas y vecinos, del señalamiento de la iglesia, de las críticas
sociales. Necesitaba poder conservar su vida. Dos niñas crecieron y se educaron
sin amor maternal. Sin una amiga. Sin una compañera. Esta es una razón más por
la cual niñas y mujeres no debemos ser condenadas por decidir sobre nuestros
cuerpos. Abortar no es una decisión fácil, trae consecuencias en el cuerpo, en
la piel, el alma, mente.
Por eso es
necesaria la educación sobre derechos sexuales reproductivos en casa, en la
escuela, el trabajo.
¡Aborto libre y seguro
ya!
Por el derecho a
decidir sobre nuestros cuerpos ¡y sobre lo que se nos dé la gana!
Escrito por: Solanyi Sánchez
"¡Yo no soy delincuente, yo no soy criminal, mi causa justa es la-la-la libertad!
¡Aborto seguro, queremos ya!"
- La Mona soy yo