Diseño Hector Rojas
Nativa
Ella, cerca de la media noche, acompaña una noche lluviosa,
se une a la danza, desdobla su cuerpo dejándose llevar por la melodía de cada gota de agua bendita que cae sobre su rostro.
Sus pies no paran de danzar,
como su mente y cuerpo no dejan de luchar.
Cuida del bosque, apaña los cantos de las aves.
Las huellas de sus pies dejan coreografías marcadas en la tierra.
Ella continúa construyendo un camino escrito por otras mujeres y guardianas de
bosques,
selvas.
Conservando el legado de nuestras ancestras,
ella con una fuerza desmesurada, une su voz al lado de la Pachamama...
Estas selvas nos pertenecen,
soy la diosa y guardiana de estas tierras y de estas semillas.
Ustedes mentes venenosas, no pueden con la sabiduría ancestral y, si nos intentan callar,
la tierra hablará por nosotras,
el viento dejará trazos en la memoria de la historia,
el fuego incendiará sus mentes,
el agua arrastrará su veneno,
y estará presente en cada voz y cuerpo que sigue danzando por nosotras.
Escrito por:
Solanyi Sánchez
